Cómo conseguir que se borren datos personales y contenidos de internet


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Nuestra identidad digital se va conformando a través de nuestra participación en internet: redes sociales, foros, interacción con otras personas, etc. En el uso que hacemos de internet vamos dejando un rastro que nos vincula a determinados espacios y personas y que deja al descubierto datos personales como nuestro nombre, imagen, etc.; y también contenidos que hayamos creado. Puede llegar un momento en el que no queramos que determinados datos o contenidos sigan disponibles en internet, cuando somos nosotrxs quien administramos los espacios en que están publicados es fácil borrarlos, aunque luego nos tengamos que enfrentar al hecho de que sigan indexados en buscadores o a que otras personas los hayan divulgado. Sin embargo, ejercer nuestros derechos se vuelve algo más complicado, que no imposible, cuando quien administra los datos y contenidos que queremos borrar es otra persona.

Consciente de que es una realidad que afecta a muchas personas víctimas/supervivientes de violencia intragénero, este artículo pretende ser una guía que oriente en el ejercicio de los derechos en cuanto a datos personales, a la propia imagen y a la propiedad intelectual. Expondré la normativa que ampara este derecho y los pasos a seguir para conseguir eliminar de la red datos, imágenes y contenidos.

Cuando una persona consigue salir de una relación en la que ha sufrido violencia psicológica/física/sexual/… por su expareja es muy normal que quiera borrar toda información que la vincule a ella y también es normal que no quiera mantener ningún tipo de contacto con quien la maltrataba.

¿Qué informaciones queremos borrar?

Datos personales: nombre, profesión, imágenes, etc.

Interacciones: comentarios, etc.

Contenidos: entradas en blogs, etc.

Suelen encontrarse en redes sociales, blogs, foros, etc.

En todo momento nos estamos refiriendo a contenidos que fueron publicados antes/durante la relación, sin la intención de perjudicarnos, pero que ya no queremos que estén disponibles porque no queremos ningún tipo de vinculación con esta persona. Cuando los contenidos son especialmente sensibles: fotos, vídeos de desnudos, sexuales, etc. o comprometedores por cualquier otro motivo las penas que se imponen se agravan. Es decir, decidimos proteger nuestra imagen y aquella parte de nuestra privacidad e intimidad que no queremos que sea pública.

Para los contenidos de carácter privado que han sido publicados a modo de venganza o castigo durante la relación o la ruptura como pueden ser imágenes, fotos más o menos comprometidas, mails, historiales de conversación, etc. se endurecen las consecuencias legales.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Una vez que hayamos eliminado todos los contenidos que dependían de nosotrxs, nos pondremos en contacto con esta persona para pedirle que elimine aquello que queramos y le daremos un plazo aproximado (la ley de protección de datos establece el plazo para cancelación en 10 días).

¿Ponernos en contacto con un/a maltratador/a para pedirle algo? Sí, es absurdo, lo sé; pero casi todos los proveedores de servicios piden solucionar estas cosas de forma amigable para agotar esa vía.

Si le escribiéramos a un/a amigo/a para pedirle que elimine una foto de su Facebook en la que salimos su respuesta probablemente sería disculparse y justificar el haberla subido, y acto seguido borrarla. Si le escribimos a alguien cercano al/a maltratador/a no estaría tan claro que accediera a la petición y es probable que cuando el/la maltratador/a se entere monte en cólera.

Pero si le pedimos esto a un/a maltratador/a… Veamos un perfil de ejemplo: alguien que aísla a su pareja, tensa las relaciones con su familia y amistades hasta el punto de hacérselas perder, manipula, miente y/o oculta información, tiene explosiones de ira, amenaza con rupturas, controla, está siempre presente (teléfono, whatsapp, etc.), chantajea, culpabiliza, es celoso/a y posesivo/a, desprecia, se aprovecha del trabajo de su pareja, pone a su pareja en la disyuntiva de deshacerse de objetos personales (y hasta de su casa), rompe en reiteradas ocasiones la relación para volver cuando la víctima se ha humillado hasta extremos insospechados o cuando ésta no quiere volver y tiene otra pareja, no respeta el distanciamiento y cada cierto tiempo reclama estar cerca (después de las rupturas), se siente víctima de la víctima, moviliza pena e instinto de protección en la víctima, inicia discusiones y conversaciones eternas aturdiendo a la víctima, maneja el lenguaje y los gestos de forma perversa, insta a la víctima a borrar historiales de whatsapp, convence a la víctima de que el mundo está en su contra y que tienen que alejarse del mundo y hacer daño a quienes le rodean para poder vivir su relación libremente, niega cuidados y afecto como forma de castigo, desaparece o guarda silencio un tiempo como forma de castigo o amenaza con hacerlo, es frío/a, cruel…

Pues imaginemos que a esta persona, una vez que hemos roto con ella, vamos a pedirle que borre cualquier cosa que circule por la red y nos vincule. Obviamente su respuesta no va a ser la que daría cualquier otra persona, se ofenderá, sentirá que le estamos exigiendo cosas, blindará el acceso a sus perfiles de redes sociales a través de filtros y bloqueos y no accederá a nuestra petición. ¿Por qué? Porque una persona que ha hecho del poder, el control y el dominio el eje central de una relación, que ha tenido que encajar la ruptura y el distanciamiento de su ex pareja a pesar de los intentos de acercamiento que haya podido hacer (con su fase de luna de miel incluida), en definitiva, una persona violenta no va a ceder fácilmente el último reducto de poder y control que le queda, la única oportunidad de seguir generando sentimientos de indefensión e impotencia en la víctima/superviviente, se le hace intolerable afrontar que la persona a la que un día tuvo sometida ahora está empoderada y le planta cara dejándole muy claro que no quiere saber nada más de él/ella nunca, ni quiere que tenga datos, imágenes y contenidos que le son propios publicados. Resumiendo: un/a maltratador/a no soporta que quien fuera su víctima recupere el control de su vida lejos de él/ella.

No pasa nada, hay más y mejores alternativas para ejercer nuestros derechos, no necesitamos que los respete de motu propio, iría en contra de su esencia de maltratador/a.

En segundo lugar, podemos ponernos en contacto con los proveedores de servicios: redes sociales, etc. y hacer uso de los mecanismos de denuncia de contenidos que tienen. Es bastante frecuente que ya hayamos eliminado a esta persona de las redes, por lo que no podremos acceder a su perfil y la denuncia se verá dificultada.

En los siguientes enlaces hay dos formularios de Facebook para denunciar contenidos aunque no tengamos a esa persona entre nuestros contactos o, incluso, aunque no tengamos cuenta en Facebook:

Denunciar una vulneración de los derechos de privacidad: https://www.facebook.com/help/contact/144059062408922

Denunciar una infracción de las Condiciones de Facebook: https://es-es.facebook.com/help/contact/274459462613911

En el caso de blogs alojados en wordpress.com podemos denunciar contenidos por spam, por inapropiados, por violentos o por carecer de la cesión de derechos de propiedad intelectual para su divulgación. En este enlace podéis encontrar el formulario: http://en.wordpress.com/abuse/

En el caso de blogs alojados en Blogger también podemos denunciar los contenidos referentes tanto a datos personales como a imágenes (comprometidas o no). En este enlace está el formulario: https://support.google.com/blogger/contact/private_info

El tercer paso, que bien puede ser el segundo, es buscar asesoramiento jurídico y denunciar la vulneración de nuestros derechos.

Existen empresas que gestionan todos los trámites en nuestro lugar, por ejemplo http://www.eprivacidad.es/

¿Cuál es la normativa que ampara este derecho?

Podemos recurrir a vía administrativa, civil y penal.

Lo que protegen las siguientes leyes, así como el Código Penal y la Constitución Española, es nuestro derecho a la propia imagen, honor e intimidad, la protección de los datos personales, la propiedad intelectual de aquel contenido que hayamos creado y publicado (en su caso). Si un día quisimos publicar todo eso, o no nos importó que estuviera publicado, y hoy ya no queremos, podemos solicitar su retirada y tienen la obligación de retirarlo.

Constitución Española

Artículo 18.

1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.

2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito.

3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.

4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.

Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen

Artículo primero.

1. El derecho fundamental al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, garantizado en el artículo dieciocho de la Constitución, será protegido civilmente frente a todo género de intromisiones ilegítimas, de acuerdo con lo establecido en la presente Ley Orgánica.

2. El carácter delictivo de la intromisión no impedirá el recurso al procedimiento de tutela judicial previsto en el artículo 9.º de esta Ley. En cualquier caso, serán aplicables los criterios de esta Ley para la determinación de la responsabilidad civil derivada de delito.

3. El derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen es irrenunciable, inalienable e imprescriptible. La renuncia a la protección prevista en esta ley será nula, sin perjuicio de los supuestos de autorización o consentimiento a que se refiere el artículo segundo de esta ley.

Artículo séptimo.

Tendrán la consideración de intromisiones ilegítimas en el ámbito de protección delimitado por el artículo segundo de esta Ley:

1. El emplazamiento en cualquier lugar de aparatos de escucha, de filmación, de dispositivos ópticos o de cualquier otro medio apto para grabar o reproducir la vida íntima de las personas.

2. La utilización de aparatos de escucha, dispositivos ópticos, o de cualquier otro medio para el conocimiento de la vida íntima de las personas o de manifestaciones o cartas privadas no destinadas a quien haga uso de tales medios, así como su grabación, registro o reproducción.

3. La divulgación de hechos relativos a la vida privada de una persona o familia que afecten a su reputación y buen nombre, así como la revelación o publicación del contenido de cartas, memorias u otros escritos personales de carácter íntimo.

4. La revelación de datos privados de una persona o familia conocidos a través de la actividad profesional u oficial de quien los revela.

5. La captación, reproducción o publicación por fotografía, filme, o cualquier otro procedimiento, de la imagen de una persona en lugares o momentos de su vida privada o fuera de ellos, salvo los casos previstos en el artículo octavo, dos.

6. La utilización del nombre, de la voz o de la imagen de una persona para fines publicitarios, comerciales o de naturaleza análoga.

7. La imputación de hechos o la manifestación de juicios de valor a través de acciones o expresiones que de cualquier modo lesionen la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación.

8. La utilización del delito por el condenado en sentencia penal firme para conseguir notoriedad pública u obtener provecho económico, o la divulgación de datos falsos sobre los hechos delictivos, cuando ello suponga el menoscabo de la dignidad de las víctimas.

Artículo octavo.

Uno. No se reputará, con carácter general, intromisiones ilegítimas las actuaciones autorizadas o acordadas por la Autoridad competente de acuerdo con la ley, ni cuando predomine un interés histórico, científico o cultural relevante.

Dos. En particular, el derecho a la propia imagen no impedirá:

a) Su captación, reproducción o publicación por cualquier medio cuando se trate de personas que ejerzan un cargo público o una profesión de notoriedad o proyección pública y la imagen se capte durante un acto público o en lugares abiertos al público.

b) La utilización de la caricatura de dichas personas, de acuerdo con el uso social.

c) La información gráfica sobre un suceso o acaecimiento público cuando la imagen de una persona determinada aparezca como meramente accesoria.

Las excepciones contempladas en los párrafos a) y b) no serán de aplicación respecto de las autoridades o personas que desempeñen funciones que por su naturaleza necesiten el anonimato de la persona que las ejerza.

Artículo noveno.

Uno. La tutela judicial frente a las intromisiones ilegítimas en los derechos a que se refiere la presente Ley podrá recabarse por las vías procesales ordinarias o por el procedimiento previsto en el artículo 53.2 de la Constitución. También podrá acudirse, cuando proceda, al recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.

Dos. La tutela judicial comprenderá la adopción de todas las medidas necesarias para poner fin a la intromisión ilegítima de que se trate y, en particular, las necesarias para:

a) El restablecimiento del perjudicado en el pleno disfrute de sus derechos, con la declaración de la intromisión sufrida, el cese inmediato de la misma y la reposición del estado anterior. En caso de intromisión en el derecho al honor, el restablecimiento del derecho violado incluirá, sin perjuicio del derecho de réplica por el procedimiento legalmente previsto, la publicación total o parcial de la sentencia condenatoria a costa del condenado con al menos la misma difusión pública que tuvo la intromisión sufrida.

b) Prevenir intromisiones inminentes o ulteriores.

c) La indemnización de los daños y perjuicios causados.

d) La apropiación por el perjudicado del lucro obtenido con la intromisión ilegítima en sus derechos.

Estas medidas se entenderán sin perjuicio de la tutela cautelar necesaria para asegurar su efectividad.

Tres. La existencia de perjuicio se presumirá siempre que se acredite la intromisión ilegítima. La indemnización se extenderá al daño moral, que se valorará atendiendo a las circunstancias del caso y a la gravedad de la lesión efectivamente producida, para lo que se tendrá en cuenta, en su caso, la difusión o audiencia del medio a través del que se haya producido.

Cuatro. El importe de la indemnización por el daño moral, en el caso de los tres primeros apartados del artículo cuarto, corresponderá a las personas a que se refiere su apartado dos y, en su defecto, a sus causahabientes, en la proporción en que la sentencia estime que han sido afectados. En los casos del artículo sexto, la indemnización se entenderá comprendida en la herencia del perjudicado.

En el caso del apartado cuatro del artículo cuarto, la indemnización corresponderá a los ofendidos o perjudicados por el delito que hayan ejercitado la acción. De haberse ejercitado por el Ministerio Fiscal, éste podrá solicitar la indemnización para todos los perjudicados que hayan resultado debidamente identificados y no hayan renunciado expresamente a ella.

Cinco. Las acciones de protección frente a las intromisiones ilegítimas caducarán transcurridos cuatro años desde que el legitimado pudo ejercitarlas.

Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de datos de carácter personal

Artículo 3. Definiciones

A los efectos de la presente Ley Orgánica se entenderá por:

a) Datos de carácter personal: cualquier información concerniente a personas físicas identificadas o identificables.

b) Fichero: todo conjunto organizado de datos de carácter personal, cualquiera que fuere la forma o modalidad de su creación, almacenamiento, organización y acceso.

c) Tratamiento de datos: operaciones y procedimientos técnicos de carácter automatizado o no, que permitan la recogida, grabación, conservación, elaboración, modificación, bloqueo y cancelación, así como las cesiones de datos que resulten de comunicaciones, consultas, interconexiones y transferencias.

d) Responsable del fichero o tratamiento: persona física o jurídica, de naturaleza pública o privada, u órgano administrativo, que decida sobre la finalidad, contenido y uso del tratamiento.

e) Afectado o interesado: persona física titular de los datos que sean objeto del tratamiento a que se refiere el apartado c) del presente artículo.

f) Procedimiento de disociación: todo tratamiento de datos personales de modo que la información que se obtenga no pueda asociarse a persona identificada o identificable.

g) Encargado del tratamiento: la persona física o jurídica, autoridad pública, servicio o cualquier otro organismo que, solo o conjuntamente con otros, trate datos personales por cuenta del responsable del tratamiento.

h) Consentimiento del interesado: toda manifestación de voluntad, libre, inequívoca, específica e informada, mediante la que el interesado consienta el tratamiento de datos personales que le conciernen.

i) Cesión o comunicación de datos: toda revelación de datos realizada a una persona distinta del interesado.

j) Fuentes accesibles al público: aquellos ficheros cuya consulta puede ser realizada, por cualquier persona, no impedida por una norma limitativa o sin más exigencias que, en su caso, el abono de una contraprestación. Tienen consideración de fuentes de acceso público, exclusivamente, el censo promocional, los repertorios telefónicos en los términos previstos por su normativa específica y las listas de personas pertenecientes a grupos de profesionales que contengan únicamente los datos de nombre, título, profesión, actividad, grado académico, dirección e indicación de su pertenencia al grupo. Asimismo, tienen el carácter de fuentes de acceso público los diarios y boletines oficiales y los medios de comunicación.

Artículo 7. Datos especialmente protegidos

1. De acuerdo con lo establecido en el apartado 2 del artículo 16 de la Constitución (RCL 1978, 2836) , nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias. Cuando en relación con estos datos se proceda a recabar el consentimiento a que se refiere el apartado siguiente, se advertirá al interesado acerca de su derecho a no prestarlo.

2. Sólo con el consentimiento expreso y por escrito del afectado podrán ser objeto de tratamiento los datos de carácter personal que revelen la ideología, afiliación sindical, religión y creencias. Se exceptúan los ficheros mantenidos por los partidos políticos, sindicatos, iglesias, confesiones o comunidades religiosas y asociaciones, fundaciones y otras entidades sin ánimo de lucro, cuya finalidad sea política, filosófica, religiosa o sindical, en cuanto a los datos relativos a sus asociados o miembros, sin perjuicio de que la cesión de dichos datos precisará siempre el previo consentimiento del afectado.

3. Los datos de carácter personal que hagan referencia al origen racial, a la salud y a la vida sexual sólo podrán ser recabados, tratados y cedidos cuando, por razones de interés general, así lo disponga una ley o el afectado consienta expresamente.

4. Quedan prohibidos los ficheros creados con la finalidad exclusiva de almacenar datos de carácter personal que revelen la ideología, afiliación sindical, religión, creencias, origen racial o étnico, o vida sexual.

5. Los datos de carácter personal relativos a la comisión de infracciones penales o administrativas sólo podrán ser incluidos en ficheros de las Administraciones públicas competentes en los supuestos previstos en las respectivas normas reguladoras.

6. No obstante lo dispuesto en los apartados anteriores, podrán ser objeto de tratamiento los datos de carácter personal a que se refieren los apartados 2 y 3 de este artículo, cuando dicho tratamiento resulte necesario para la prevención o para el diagnóstico médicos, la prestación de asistencia sanitaria o tratamientos médicos o la gestión de servicios sanitarios, siempre que dicho tratamiento de datos se realice por un profesional sanitario sujeto al secreto profesional o por otra persona sujeta asimismo a una obligación equivalente de secreto.

También podrán ser objeto de tratamiento los datos a que se refiere el párrafo anterior cuando el tratamiento sea necesario para salvaguadar el interés vital del afectado o de otra persona, en el supuesto de que el afectado esté física o jurídicamente incapacitado para dar su consentimiento.

Real Decreto 1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica 13/1999, de 13 de diciembre, de Protección de datos de carácter personal

Artículo 5.1 f)

Datos de carácter personal: Cualquier información numérica, alfabética, gráfica, fotográfica, acústica o de cualquier otro tipo concerniente a personas físicas identificadas o identificables.

Artículo 17.2

El responsable cesará en el tratamiento de los datos en el plazo máximo de diez días a contar desde el de la recepción de la revocación del consentimiento, sin perjuicio de su obligación de bloquear los datos conforme a lo dispuesto en el artículo 16.3 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre.

Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, regularizando, aclarando y armonizando las disposiciones legales vigentes sobre la materia

Artículo 1. Hecho generador.

La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el solo hecho de su creación.

Artículo 4. Divulgación y publicación.

A efectos de lo dispuesto en la presente Ley, se entiende por divulgación de una obra toda expresión de la misma que, con el consentimiento del autor, la haga accesible por primera vez al público en cualquier forma; y por publicación, la divulgación que se realice mediante la puesta a disposición del público de un número de ejemplares de la obra que satisfaga razonablemente sus necesidades estimadas de acuerdo con la naturaleza y finalidad de la misma.

Artículo 5. Autores y otros beneficiarios.

1. Se considera autor a la persona natural que crea alguna obra literaria, artística o científica.

2. No obstante, de la protección que esta Ley concede al autor se podrán beneficiar personas jurídicas en los casos expresamente previstos en ella.

Artículo 6. Presunción de autoría, obras anónimas o seudónimas.

1. Se presumirá autor, salvo prueba en contrario, a quien aparezca como tal en la obra, mediante su nombre, firma o signo que lo identifique.

2. Cuando la obra se divulgue en forma anónima o bajo seudónimo o signo, el ejercicio de los derechos de propiedad intelectual corresponderá a la persona natural o jurídica que la saque a la luz con el consentimiento del autor, mientras éste no revele su identidad.

Artículo 14. Contenido y características del derecho moral.

Corresponden al autor los siguientes derechos irrenunciables e inalienables:

1.º Decidir si su obra ha de ser divulgada y en qué forma.

2.º Determinar si tal divulgación ha de hacerse con su nombre, bajo seudónimo o signo, o anónimamente.

3.º Exigir el reconocimiento de su condición de autor de la obra.

4.º Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación.

5.º Modificar la obra respetando los derechos adquiridos por terceros y las exigencias de protección de bienes de interés cultural.

6.º Retirar la obra del comercio, por cambio de sus convicciones intelectuales o morales, previa indemnización de daños y perjuicios a los titulares de derechos de explotación.

Si, posteriormente, el autor decide reemprender la explotación de su obra deberá ofrecer preferentemente los correspondientes derechos al anterior titular de los mismos y en condiciones razonablemente similares a las originarias.

7.º Acceder al ejemplar único o raro de la obra, cuando se halle en poder de otro, a fin de ejercitar el derecho de divulgación o cualquier otro que le corresponda.

Este derecho no permitirá exigir el desplazamiento de la obra y el acceso a la misma se llevará a efecto en el lugar y forma que ocasionen menos incomodidades al poseedor, al que se indemnizará, en su caso, por los daños y perjuicios que se le irroguen.

Artículo 17. Derecho exclusivo de explotación y sus modalidades.

Corresponde al autor el ejercicio exclusivo de los derechos de explotación de su obra en cualquier forma y, en especial, los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación, que no podrán ser realizadas sin su autorización, salvo en los casos previstos en la presente Ley.

Artículo 45. Formalización escrita.

Toda cesión deberá formalizarse por escrito. Si, previo requerimiento fehaciente, el cesionario incumpliere esta exigencia, el autor podrá optar por la resolución del contrato.

Código Penal

Artículo 197.

1. El que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales o intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses.

2. Las mismas penas se impondrán al que, sin estar autorizado, se apodere, utilice o modifique, en perjuicio de tercero, datos reservados de carácter personal o familiar de otro que se hallen registrados en ficheros o soportes informáticos, electrónicos o telemáticos, o en cualquier otro tipo de archivo o registro público o privado. Iguales penas se impondrán a quien, sin estar autorizado, acceda por cualquier medio a los mismos y a quien los altere o utilice en perjuicio del titular de los datos o de un tercero.

3. El que por cualquier medio o procedimiento y vulnerando las medidas de seguridad establecidas para impedirlo, acceda sin autorización a datos o programas informáticos contenidos en un sistema informático o en parte del mismo o se mantenga dentro del mismo en contra de la voluntad de quien tenga el legítimo derecho a excluirlo, será castigado con pena de prisión de seis meses a dos años.

Cuando de acuerdo con lo establecido en el artículo 31 bis una persona jurídica sea responsable de los delitos comprendidos en este artículo, se le impondrá la pena de multa de seis meses a dos años. Atendidas las reglas establecidas en el artículo 66 bis, los jueces y tribunales podrán asimismo imponer las penas recogidas en las letras b) a g) del apartado 7 del artículo 33.

4. Se impondrá la pena de prisión de dos a cinco años si se difunden, revelan o ceden a terceros los datos o hechos descubiertos o las imágenes captadas a que se refieren los números anteriores.

Será castigado con las penas de prisión de uno a tres años y multa de doce a veinticuatro meses, el que, con conocimiento de su origen ilícito y sin haber tomado parte en su descubrimiento, realizare la conducta descrita en el párrafo anterior.

5. Si los hechos descritos en los apartados 1 y 2 de este artículo se realizan por las personas encargadas o responsables de los ficheros, soportes informáticos, electrónicos o telemáticos, archivos o registros, se impondrá la pena de prisión de tres a cinco años, y si se difunden, ceden o revelan los datos reservados, se impondrá la pena en su mitad superior.

6. Igualmente, cuando los hechos descritos en los apartados anteriores afecten a datos de carácter personal que revelen la ideología, religión, creencias, salud, origen racial o vida sexual, o la víctima fuere un menor de edad o un incapaz, se impondrán las penas previstas en su mitad superior.

7. Si los hechos se realizan con fines lucrativos, se impondrán las penas respectivamente previstas en los apartados 1 al 4 de este artículo en su mitad superior. Si además afectan a datos de los mencionados en el apartado anterior, la pena a imponer será la de prisión de cuatro a siete años.

8. Si los hechos descritos en los apartados anteriores se cometiesen en el seno de una organización o grupo criminales, se aplicarán respectivamente las penas superiores en grado.

Artículo 270.

1. Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años y multa de 12 a 24 meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios.

Lourdes Bravo Pérez
Educadora Social – Sexóloga – Experta en Violencia Intragénero
Secretaria de la Asociación Contramarea
Directora de ISOEDU

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4 ideas sobre “Cómo conseguir que se borren datos personales y contenidos de internet

  • german

    Muchas gracias por el artículo. Mi ex todavía tiene colgadas las fotos de unas vacaciones, no le fue bastante destrozarme dos años de vida que tiene que seguir torturándome con esas imágenes que no quiere quitar sólo para sentir que sigue por encima de mi y que hace lo que le da la gana y yo me tengo que aguantar, le pedí que las borrará y se rió de mi y no me hizo ningún caso. Qué asco sentirlo todavía pegado a mi vida, yo solo quiero olvidar esos dos años, que no haya testimonio de ellos, no tener relación ninguna con él. Seguiré los consejos del artículo, muchas gracias

  • feminista cabreada

    a mí lo que me parece increíble e intolerable es que haya personas, violentas o no, que no sepan respetar la voluntad de otra, que impongan la suya, y que se salten a la torera los derechos de los demás. cómo se atreve nadie a no borrar fotos en las que sale otra persona si se le pide? con qué derecho se creen? cómo pueden apropiarse de publicaciones que no son suyas? de verdad que no entiendo qué salen ganando, qué intentan demostrar. no son sus imágenes, que respeten que alguien no quiera que sus fotos estén en internet, qué les cuesta eliminarlas. mi experiencia personal es de plagio, pero para el caso es lo mismo. muchas gracias por las recomendaciones

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