La responsabilidad en los discursos sobre violencia intragénero


La violencia intragénero no suele estar incluida en la agenda política del activismo LGBT ni del movimiento feminista, salvo excepciones. Por tanto, los discursos en torno a la violencia intragénero suelen estar promovidos por los medios de comunicación, principalmente cuando se produce algún asesinato; y también por el alumnado universitario que empieza a interesarse por investigarla.

Tanto los medios de comunicación como el alumnado recurren al activismo LGBT en busca de su postura ante la violencia intragénero. No obstante, también hay colectivos y activistas a título personal que construyen un discurso propio sin necesidad de que éste les sea demandado por los medios.

A grandes rasgos, los discursos existentes en nuestro país podrían articularse en torno a 4 categorías:

–          La violencia intragénero debe ser incluida en la ley de violencia de género, lo contrario supone una discriminación para la población LGBT.

–          La violencia intragénero supone una realidad diferente a la violencia de género y debe ser abordada de forma seria y constante.

–          No existen recursos para atender la violencia intragénero.

–          No conviene hablar de violencia intragénero porque hacerlo contribuiría a aumentar la LGBTfobia en la sociedad.

Más allá de que discrepemos en mayor o menor medida con estos discursos está el hecho de que dos de ellos contribuyen a perpetuar la violencia intragénero: afirmar que no existen recursos e invisibilizar la violencia intragénero son discursos peligrosos por las consecuencias que pueden tener para las víctimas/supervivientes de violencia intragénero.

Aumentan la vulnerabilidad de las víctimas, puesto que el mensaje que se transmite es que no hay ninguna posibilidad de ayuda puesto que no existen recursos, por lo que contribuyen a perpetuar la violencia. Huelga decir que el discurso de la ausencia de recursos es totalmente falso: existe repuesta penal y existe cierta respuesta social, lo que no hay son recursos específicos ni equivalentes a todos los existentes para violencia de género; pero esto no quiere decir que no haya. Difícilmente puede haber recursos específicos si no hay un trabajo previo de visibilización, sensibilización e investigación.

Aumentan el aislamiento de las víctimas. Si los propios colectivos divulgan que hablar sobre violencia intragénero es contraproducente para la erradicación de la LGBTfobia, es muy difícil que quienes sufran violencia intragénero perciban los colectivos como espacios seguros y fuente de ayuda, más bien todo lo contrario.

En resumen, se fomenta la invisibilidad de la violencia y el aislamiento de las víctimas, aumentando su vulnerabilidad y perpetuando la violencia.

Por último, entorpecen y deslegitiman el trabajo en la dirección de la visibilización, conocimiento y articulación de respuestas adecuadas para violencia intragénero.

Lourdes Bravo Pérez
Educadora Social – Sexóloga – Experta en Violencia Intragénero
Secretaria de la Asociación Contramarea
Directora de ISOEDU

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